El teletrabajo cada vez está más presente en España

Teletrabajo, ¿sí o no?

En 2012 un estudio de la Universidad de Stanford abrió el debate. Un experimento realizado entre trabajadores remotos y empleados de oficina de una agencia de viajes china con una plantilla de más de 16.000 personas arrojaba datos que dieron mucho que hablar. El profesor Nicholas Bloom y sus compañeros concluyeron que los trabajadores que operaban desde casa eran un 13% más productivos y presentaban mayores índices de satisfacción laboral.

Midieron el rendimiento de los trabajadores del call center de la empresa durante casi un año y estimaron que los que teletrabajaban respondían más llamadas y rendían más horas, especialmente porque tomaban descansos cortos y se daban menos de baja.

La investigación de los académicos norteamericanos demostraba así que los costes para la empresa CTrip eran menores en el caso de los empleados remotos, cada uno de los cuales suponía un ahorro medio de 2.000 dólares anuales.

Sin embargo, al término del experimento, algunos de los trabajadores que realizaban sus tareas desde casa optaron por volver a la oficina, fundamentalmente al echar en falta el contacto con sus compañeros.

En España también se viene estudiando esta cuestión desde que existe una tecnología que permite cada vez más trabajar de forma virtual. Según datos del INE de 2014, un 22% de empresas contaba ya con programas de teletrabajo, suponiendo un incremento de la productividad del 5 al 25%. Las estadísticas afirmaban que el empleado remoto dedicaba un 11% más de horas a su trabajo que el que estaba ubicado en la oficina.

El BBVA ofreció a 20.000 de sus empleados la opción de teletrabajar después de que una de sus investigaciones acreditara un incremento del rendimiento de los trabajadores remotos del 15 al 20%, sobre todo por el ahorro de tiempo en reuniones y desplazamientos al centro de trabajo.

No obstante, son sobre todo multinacionales y start ups las que en España apuestan por el trabajo 3.0. A principios de año ADECCO hacía público el siguiente titular: solo un 7,4% de los españoles teletrabaja, una cifra que nos coloca muy por detrás de otros vecinos europeos como el Reino Unido.

IBM es la empresa que en nuestro país posee un mayor número de empleados virtuales, más de un millar.

Sin embargo, gigantes tecnológicos como Yahoo, Twitter o Google no apuestan tanto por este modelo en Estados Unidos. ¿Por qué? Según sus máximos responsables, animar a los empleados a trabajar en la oficina fomenta una atmósfera mucho más colaborativa.

Lo cierto es que este es un debate muy presente en la sociedad y un modelo que, como no, tiene sus ventajas y desventajas. Para los que tienen familia, es una buena solución a la conciliación, pero otros pueden sentirse aislados y echar de menos la camaradería de las oficinas. Hay empleados que pueden ver el cielo abierto si tienen alguna posibilidad de abandonar los viajes en metro o los atascos en el coche, de librarse de tediosas reuniones… La cuestión de las distracciones también es subjetiva. En los centros de trabajo estas son visitas del jefe, llamadas de teléfono, emails constantes o charlas entre compañeros, pero según sea la situación en casa, allí pueden convertirse en tareas domésticas, lloros y rabietas o incluso carteros comerciales.

Lo que sí es innegable es que si muchos menos profesionales tuvieran que desplazarse cada día a sus trabajos la concentración de población en las grandes urbes y los niveles de contaminación no serían los que son. Por lo tanto, los beneficios para la sociedad en su conjunto y para el medio ambiente también deberían considerarse, al igual que los relativos a nuestro propio bienestar y salud, no sólo las cuentas de resultados de las compañías.

Fundamentalmente dos son los grandes obstáculos al trabajo 3.0: la gran desconfianza entre los directivos, que ven en el teletrabajo una falta de control de su capital humano y muchas veces valoran más el presentismo; y la idea de muchos empleados de que si no están en la oficina, si no son vistos por sus jefes a diario, no serán considerados para las promociones internas de la misma manera.

Según numerosos expertos, la clave en la retención del talento es la flexibilidad, ofrecer a los trabajadores la opción de elegir desde donde quieren trabajar, ya sea todos los días o solo algunas jornadas concretas.

teletrabajador sobre una nube

Cartel sobre el trabajo remoto en España


Yepali

Plataforma colaborativa de gestión de proyectos empresariales

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