¿Por qué las personas desorganizadas son más inteligentes?

¿Por qué las personas desorganizadas son más inteligentes?

En torno a las personas desorganizadas existen una gran cantidad de tópicos y mitos. Los menos condescendientes aseguran que se trata de seres incapaces de organizar su propia vida y que llegan a ser inestables a nivel emocional. Del otro lado se sitúan las visiones positivas, como que bajo su apariencia de caos se esconden personalidades inteligentes y creativas.

¿Qué hay de cierto en todo ello? Según las investigaciones al respecto, la correlación entre desorden e inteligencia es afirmativa. Así se han encargado de demostrarlo científicamente desde varias instituciones académicas, como la Universidad de Minnesota (Estados Unidos). En concreto, el psicólogo y científico Kathleen Vohs ha estudiado la relación que había entre algunas personas y cómo tenían de desordenadas sus habitaciones.

Una correlación en cuya hipótesis se equivocó, pues el origen de su investigación era acabar con el mito entre el desorden y la creatividad. De hecho, este investigador ha descubierto que las habitaciones con mayor grado de desorden pertenecían a aquellas personas que tenían un pensamiento más racional. Así, estos espacios en los que reinaba el caos se asociaban a personas con un alto pensamiento creativo.

Para este investigador, el pensamiento creativo corresponde a aquellas personas que se guían por normas poco comunes y actúan alejadas de lo convencional. En este sentido, dejar en el suelo la ropa limpia que se pondría al día siguiente, lo que supondría una auténtica barbaridad para una persona ordenada, a este tipo de personas les parece el mejor lugar para tal propósito. En resumidas cuentas, se trata de una especie para la que el caos resulta una situación totalmente controlada.

Esta capacidad, a juicio de Vohs, convierte a las personas desorganizadas en ganadoras potenciales. Ello se debe a que su pensamiento fuera de lo que piensan las líneas racionales les genera una capacidad especial para afrontar problemas. De ahí que sean capaces de encontrar soluciones que a nadie más se le ocurrirían.

Valor cotizado

Así pues, las empresas han de tener en cuenta la desorganización de las personas, pues de ellas depende su alto componente creativo. Y todos sabemos que la creatividad es un valor en alza en cualquier compañía. Esta ventaja viene de la mano de todos los genios que históricamente se han caracterizado porque no han tenido la capacidad de mantener ordenados sus espacios de trabajo o el equilibrio a la hora de racionar.

Sin embargo, sí han brillado con luz propia en sus proyectos. ¿Quién no recuerda al físico? Su apariencia física lo decía todo de él, pero detrás de ese aspecto desaliñado y de sus declaraciones en las que afirmaba no ser capaz de ordenar su mesa de trabajo o de haber sido un mal estudiante, se escondía una de las mentes más brillantes del siglo XX.

Es por ello que no se puede confundir el desorden natural de una persona con la dejadez o la vagancia. Así, mantener un cuarto desordenado o lleno de recuerdos de antaño no supone que correlativamente su dueño vaya a ser una persona lúcida y creativa.

De hecho, también está comprobado que en la realidad no hay nada que afecte peor al rendimiento de un profesional que un espacio de trabajo excesivamente desordenado. Así, y a no ser que forme parte de su personalidad y modo de funcionar, lo menor es dejar que las malas influencias se debiliten y comenzar a limpiar dicho lugar para dejar fluir las ideas.

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