Innovación en el trabajo

La innovación llega a los espacios de trabajo

Imagina llegar, a las nueve de la mañana, a un espacio inundado de luz natural, con vistas a la calle. Un entorno diáfano, decorado con mimo y pensado para alegrar la jornada a las personas que pasan entre un tercio y la mitad del día allí. Donde cada metro cuadrado está diseñado para fomentar el rendimiento, la productividad y el pensamiento creativo. Con espacios para el descanso y el sosiego de la mente, lugares de dispersión donde reina el silencio… Pero, en realidad, ¿cuántas personas pueden alardear de trabajar en una oficina de este tipo? Unos pocos privilegiados, está claro, sobre todo aquellos que trabajan en ese olimpo tecnológico que es Silicon Valley, o en sedes de multinacionales a lo largo y ancho del globo.

No obstante, hay que decir que este tipo de espacios de trabajo se extiende, a ritmo de vértigo: oficinas flexibles que se adaptan a las nuevas dinámicas de trabajo de este siglo XXI. Sólo hay que echar un vistazo a las webs de estudios de arquitectura especializados como O+A en Estados Unidos o 3G-Office en España.

No obstante, es evidente que todavía queda un largo camino para que la mayoría de trabajadores nos beneficiemos de esta innovación en espacios de trabajo y aún hay muchos empleados que se despojan de las legañas mañaneras en lugares grises, donde siempre parpadea la luz de algún fluorescente y las largas mesas se comparten entre varios empleados, con poco más de dos metros cuadrados disponibles para cada miembro de este engranaje productivo. En estos sitios, únicamente los jefes o directivos cuentan con despachos mejor iluminados y una decoración más amigable. Mientras tanto, la prole comparte cuatro paredes donde las distracciones son constantes y el ruido es una mezcla de voces lejanas, timbres de teléfonos y el persistente runrún de los equipos informáticos o el aire acondicionado en verano. Deprimente, ¿verdad? ¿Y en este tipo de lugares es dónde hay que dar lo mejor de uno mismo, ofrecer brillantes ideas y producir de la manera más eficaz? 

Oficinas amigables

Sin embargo, los expertos en espacios de trabajo aseguran que la solución a la productividad de los trabajadores pasa por oficinas híbridas donde los puestos clásicos de los empleados convivan con bonitas salas para realizar reuniones o llamadas de teléfono, espacios de descanso y lectura o lugares para propiciar las clásicas lluvias de ideas. Incluso puestos donde sentarse a charlar con los compañeros o tomar un café como si se estuviera en un Starbucks de una gran ciudad.

Otro aspecto importante de las oficinas modernas es que muchas de ellas no tienen puestos de trabajo físicos para todos los empleados de la empresa, sino para un 70 u 80% de ellos. ¿Y esto por qué? ¿No fomentará las peleas por un asiento o un ordenador como si se estuviera en la biblioteca del barrio? Que va, la razón es que cada vez más compañías apuestan por el trabajo remoto, horarios flexibles o el uso de dispositivos móviles, lo que no hace imprescindible tener un lugar fijo en la oficina, ni siquiera para los jefes. Además, favorece la interacción de los empleados y el trabajo colaborativo, que potencia la motivación y satisfacción laboral.

Más tarde o más temprano la innovación llega, a todos los rincones de las empresas, aunque cierto es que de forma desigual. Así que, mientras tanto, ¿por qué no conformarnos con soñar con nuestra propia oficina del futuro?

Infografía sobre las oficinas más innovadoras y modernas

Aspectos de la innovación en los espacios de trabajo


Yepali

Plataforma colaborativa de gestión de proyectos empresariales

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