Procrastinar

Descubre el concepto procrastinar y cómo evitarlo

El refranero español está plagado de combinaciones que aluden a la vagancia que en ocasiones se expande entre nosotros. Uno de los más efectivos es “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”, una broma detrás de la que se encuentra el espíritu de la procrastinación, que según el diccionario de la Real Academia Española (RAE) no hace referencia sino al aplazamiento de las cosas.

Voluntaria o involuntariamente, la procrastinación se expande más allá de los hogares, llegando con eficacia al ámbito laboral. Ello se debe, en parte, al desarrollo de la vida digital, que es sinónimo de congelamiento y después. Así, las tareas del universo online se encuentran franqueadas por numerosas distracciones: notificaciones, actualizaciones, mensajes que responder. Fórmulas sencillas con las que todo se retrasa, incluyendo las obligaciones.

Esta retraso, conocido como procrastinación, ha sustituido a la ya clásica vagancia y en ocasiones se ve como un mal menor. Sin embargo, en los casos en los que los deslices ponen en riesgo la productividad laboral y la continuidad en el ámbito del trabajo es necesario dar un golpe sobre la mesa y evitar ese comportamiento. Para ello, nada mejor que seguir una serie de consejos.

Plazos

Ceder a la tentación de retrasar una actividad solo conlleva malos resultados y disgustos. De ahí que sea importante no permitirse las tentaciones relativas al aplazamiento de tareas, tales como informes. En este sentido, para evitar la procrastinación lo más interesante es dividir la jornada laboral en diferentes plazos. Es decir, tener presente lo que los especialistas denominan cronogramas. Esta segmentación facilitará la realización de las tareas, alcanzando así pequeñas expectativas.

Recompensas

Desde la psicología social siempre se ha defendido que cumplir los propósitos es ayudado a través de una contraprestación a corto plazo. Estos regalos, no obstante, han de estar pensados previamente, de modo que una vez que se superen los objetivos perseguidos, se alcance la recompensa. Encontrarse con ella tras la llegada del trabajo un día cualquiera o preparar una actividad especial para el fin de semana facilitan el éxito en ese sentido.

Fuera distracciones

Llegar a concentrarse puede ser una tarea difícil de alcanzar para muchos. En esta línea, sin numerosas las distracciones a las que nos exponemos cuando trabajamos, de ahí que resulte crucial deshacerse de ellas. Una de las más importantes es el móvil, de ahí que más de un experto recomiende esconder el móvil y cerciorarse de que no se toca en un periodo de tiempo prolongado. Asimismo, resulta útil mantenerlo en silencio y solo hacer uso de él en los descansos.

A cada palabra, su significado

Desconocer la semántica del castellano juega malas pasadas para evitar la procrastrinación. Así, resulta conveniente tener presente que cada palabra lleva la carga suficiente de contenido como parar respetarla y cumplir lo que suponen. De este modo, conceptos como “urgente”, “ayer”, “mañana” o “día” hacen referencia a un significado particular, cuyo contenido hay que cumplir tal y como marca su temporalidad.


Refranes

Al igual que al comienzo, pensar en refranes hace que uno se sienta menos culpable en el caso de caer en la procrastinación. Recurrir a estas frases hechas permite encontrar la fuente de inspiración para volver a la senda de la productividad. La lista es larga y entre ellos se puede tener en cuenta “mas vale al paso andar que correr y tropezar” o “a juventud ociosa, vejez trabajosa”.


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