Cómo elaborar una plan de negocio en siete pasos

Cómo elaborar un plan de negocio en 7 pasos

Durante los últimos años hemos asistido a un incremento exponencial de aquellos decididos a lanzarse a la aventura de emprender. El emprendimiento ha dejado de ser una tendencia para constituirse como una realidad en el mapa empresarial de hoy en día y cada vez son más lo que deciden montárselo por su cuenta con su propio negocio.

Sin embargo, conseguir que nuestro proyecto empresarial pueda sostenerse en el medio o largo plazo va más allá de ofrecer un producto y/o servicio o de hacer una factura. El reto no es poner en marcha un negocio, sino conseguir consolidarlo en el tiempo. Y para que esto sea posible, nada como asentar bien los cimientos de mismo con la elaboración de un correcto plan de negocio.

Pero, además de ayudarnos a marcar claramente la hoja de ruta de nuestro proyecto y de ayudarnos a detectar tanto los puntos fuertes como los posibles fallos de nuestra idea de negocio, contar con un plan de negocio es fundamental para acceder a determinadas ayudas o líneas de crédito que pueden ayudarnos significativamente a poner nuestro proyecto a rodar o a la hora de buscar inversores.

Si quieres elaborar un plan de negocio consistente y coherente, toma buena nota de estos siete pasos a dar. Recuerda que el plan de negocio debe ser claro y conciso y que puede variar en función del tipo de empresa o sector, pero los que exponemos a continuación son los elementos básicos a incluir:

1. Resumen Ejecutivo

Es una suerte de curriculum vitae de nuestro plan de negocio. Tiene que vender la empresa, no describirla. Debe incluir las ideas clave que se desarrollarán a través de todo el plan y el destinatario tiene que poder extraer los puntos más importantes de la idea de negocio que se le está presentando.

 2. Presentación del proyecto

En este punto debemos  recoger tanto el origen de la idea y las bases en las que se asienta, como la evolución del proyecto. Es importante poder comunicar de forma clara cuál es nuestra idea de negocio y nuestra propuesta de valor, así como las ventajas competitivas y diferenciales con respecto a la competencia.

Otro punto importante el presentar al equipo promotor del proyecto, ya que muchas veces el éxito del mismo se basa en el talento de quiénes están detrás del mismo.

3. Estudio de Mercado

No hay proyecto destinado al éxito sin un adecuado estudio de mercado que lo respalde. Por ello, es necesario conocer y exponer la situación y evolución del mercado en el que nos queremos integrar, así como conocer a la clientela, público o perfiles que lo integran.

Tampoco debemos olvidar detectar y analizar a nuestros competidores, así como los canales de distribución existentes en el mismo y a los cuales podemos (o no) acceder.

4.     Estrategia Comercial

La estrategia de comercialización de nuestro producto o servicio también será clave y puede marcar una importante diferenciación con respecto a nuestra competencia.

En este punto hemos de incluir la estrategia de producto que seguiremos, la localización de nuestro negocio en caso de que se trate de un local abierto al público o la estrategia de precios que seguiremos.

Además, no debemos olvidar la importancia de elaborar un plan de marketing y comunicación capaz de dar a conocer nuestra empresa o producto a nuestros potenciales clientes, así como la estrategia de ventas y distribución que seguiremos (canales físico y/u online, red de comerciales, etc)

5.     Producción y Recursos Humanos

En esta fase del proyecto deberemos definir algunos aspectos concretos de cómo se desarrollará nuestro negocio. En primer lugar, deberemos tener en cuenta la legislación aplicable en nuestro sector de actividad, así como el proceso productivo que desarrollaremos, los proveedores y los recursos humanos necesarios para el desarrollo de nuestro producto o desempeño de nuestros servicios.

6.     Análisis económico financiero

Este es quizá el punto más tedioso y complicado de armar, pero es lo que determinará la viabilidad o no de nuestro proyecto. Así, en este estadio deberemos incluir tanto el plan de inversiones como el de financiación, así como la cuenta de resultados, el cash flow, balances y análisis de ratios. Para concretar este análisis, puede merecer la pena contar con el apoyo de un especialista en la materia.

7.     Análisis DAFO

Finalmente, y habiendo reunido y ordenado toda la información anterior, deberemos cruzarla con la situación del mercado y elaborar un análisis DAFO, es decir, una matriz que nos permita obtener de un solo vistazo las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de nuestro proyecto.

Autora del post: Estefanía Blasco, Community Manager y editora en Infoautónomos


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